sábado, 2 de junio de 2007

El peor día de mi vida

La peor suerte de mi vida, después de la vez que perdí en ajedrez en tres tiradas, fue el día que se fue la luz en las "maquinitas" cuando por fin pude pasar al nivel que nunca había podido pasar.
Ese día fue muy malo, yo le había quitado dos pesos a un niño de la escuela para poder ir a tales juegos (es decir, eso fue hace nueve años) la maestra de matemáticas supo eso y me sermoneó frente a todo el grupo, lo peor fue que me dejó parado toda su clase mientras decía cosas bonitas de ese chamaco, Felipe.
Cuando me iba a la casa, aquél me acusó con su papá y fue dificil quitármelo de encima, porque yo me hacía el inocente pero no me creyó y quería que le regresara el dinero a su hijo, no conviene decir de qué manera me safé del señor ese, pero fue gracioso.
En fin, las maquinitas estaban al lleno y tardé en jugar, saqué como a tres, ya no me acuerdo, pero cuando por fin pude pasar al último nivel y un poco más... ¡qué se va la luz unos dos o tres segundos! suficiente para echar a perder todo el juego.

Triste y confundido, me retiré del lugar y me quise ir a dormir, pero la mala suerte no me dejó, creo que mi prima le dijo a mi mamá lo del niño, y me regañó. Yo le dije que no era cierto, que el chamaco era un mentiroso y me quiso acusar para que me regañaran... lo demás ya no fue tan malo, porque me creyó.

Sé que suena malo que le robé dos pesitos al niño, pero aunque le quitaba cosas a los niños y mentía para para que no me hicieran nada, creo que esas cosas las hicimos la mayoría de niños y es normal hacerlo en la infancia, malo es cuando no se deja de hacerlo de grande.

Así mismo, he tenido días malísimos, como el día que nos tuvimos que ir a penales en un juego de fútbol por mi culpa, aunque ganamos, o cuando nos atrapaban los policías por hacer bromas pesadas en la calle, aunque eso no era tan malo, conozco a algunos que les ha ido peor.

No hay comentarios.: